En este caso de resbalón y caída, el cliente subió a unas escaleras que no estaban fijadas a su casa rodante. Cuando las escaleras cedieron, se lesionó la rodilla, sufriendo un desgarro del cartílago que requirió cirugía. Tras la primera intervención, el cartílago se volvió a desgarrar y necesitó una segunda cirugía. A pesar de las inconsistencias en los registros médicos y las complejas cuestiones de responsabilidad, conseguimos una indemnización de 81.500 dólares que casi cubrió el coste total de su tratamiento médico, que ascendió a más de 80.000 dólares.