En este caso de lesiones personales, el cliente sufrió una fractura en el pie derecho que le impedía caminar con normalidad. También experimentó hinchazón, limitación del movimiento, compresión nerviosa y dolor generalizado en la pierna, la espalda, la cabeza, el tobillo, la cadera y la rodilla, además de ansiedad y depresión. Con facturas médicas que superaban los 66.000 dólares, otros abogados le habían dicho erróneamente que no tenía caso porque se había lesionado como empleado temporal. Comprendimos la ley aplicable y logramos presentar una demanda contra la empresa donde trabajaba, consiguiendo una indemnización de 180.000 dólares y negociando reducciones de más de 70.000 dólares en los gastos médicos.